En resumen, la diferencia entre la piel de poliuretano y la piel sintética no implica que una sea absolutamente mejor o peor. Solo debe seleccionar el material cuyas prestaciones se ajusten a la posición del producto, al presupuesto y al entorno de aplicación. Una selección racional de piel de poliuretano o piel sintética permite maximizar las ventajas del producto y crear un mayor valor en el mercado.