Los hongos para cuero no se fabrican: se cultivan. Nuestro material FungalSkin se desarrolla a partir de la red natural de micelio de los hongos, formando una estructura tridimensional densa y similar al colágeno que imita la resistencia y suavidad del cuero auténtico. Se cultiva sobre residuos agrícolas en granjas verticales y madura en 10–14 días, con un consumo mínimo de agua, sin curtido con cromo y sin dañar a los animales. Alternativa certificada por el USDA como biobasada y totalmente compostable, aporta una sostenibilidad impulsada por la ciencia a bolsos, calzado, tapicería y más.